lunes, 11 de septiembre de 2017

Chica cósmica, de Roberto Carrasco

La calma es lo que ansío y lo que consigo a través de anestesiar mi alma. Mi mente es el mar en un día sin viento y de peces dormidos.


Portada del libro "Chica cósmica", de Roberto Carrasco

Editorial: PeZsapo

Fecha de edición: 2017

Páginas: 180

Precio: 15€

ISBN: 978-8494467257



¿DE QUÉ VA?
Arcadia es una chica perdida en el mundo, como tantas otras personas. Desafortunadamente llena el vacío que siente con drogas y excesos. Su familia, desestructurada, se ve sobrepasada, aunque Arcadia cuenta con el apoyo de su abuelo para intentar encontrar su camino.


¿QUIÉN LO HA ESCRITO?
Roberto Carrasco es un escritor español. Entre sus obras están Tan dulce, tan amargo (Odisea Editorial, 2008) , Rottenmeier (Editorial Punto en Boca, 2013), Riku desde los Infiernos (La Calle, 2014), La Inquietud bajo la Piel (La Calle, 2014), El último año en Hipona (La Calle, 2015) y Chica cósmica (PeZsapo, 2017).


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Ha sido una lectura sorprendente. La primera impresión que me dio por el título y la portada, que ambos me gustan, era la de ser una historia sobre amor adolescente, quizás con una protagonista algo rebelde. La sinopsis en la contraportada, que no leí hasta tener empezado el libro, ya me puso más sobre el camino.

Arcadia, una chica con una fuerte personalidad, es la protagonista absoluta. Hay personajes que se le acercan y tienen su hueco, pero no llegan a llenar tanto como ella. Lo primero que engancha, nada más empezar, es el extraño don de la protagonista. Es algo inusual que comienza a sembrar la duda en el lector sobre si estará loca o será un verdadero don. Incluso ella lo duda.

Más adelante el tema del don se normaliza, aunque se leen con interés las escenas en las que se hace notorio. Cobra importancia entonces la etapa de desfase en que Arcadia se sumerge. Sus continuos cambios de la luz a la oscuridad y cómo se siente ella en cada momento. Si empezábamos más o menos abajo, ahora vamos hacia una decadencia que la hace caer aún más. Y cuando parecía que un personaje, el de su amigo Uriel, haría de salvador, toma otro papel distinto.

Conforme avanzamos vemos que va a quedar una historia bastante curiosa con un final de historia para todos los públicos. Una buena historia que no deja de ser una más. Pero es entonces, en los últimos capítulos, donde el autor hace el pase de manos y comienza a unir pasajes de la vida de Arcadia que pensábamos que eran acontecimientos sin más, pero que tienen relación entre sí. Piezas de un puzle que no sabíamos que lo era comienzan a encajar y no podemos más que asistir a un final... cósmico, como la protagonista. Hace un par de días que finalicé el libro y aún tengo el final en la cabeza. Me hace volver a pasajes del principio y admirar el buen trabajo del autor al planear la trama. Es sorprendente cómo cambia la dimensión de una buena historia a otra aún mejor en unas pocas páginas en los últimos capítulos.

En cuanto a temas que trata, tenemos varios y muy interesantes, como el mundo de las drogas, el de las relaciones familiares, el desarraigo del entorno, el de la desestructuración familiar cuando los problemas nos superan, el del trato social hacia el que está abajo y lo difícil que lo tiene para salir de esa marginación pero, a la vez la posibilidad que hay de ello, el repentino cambio de estado de sentirse bien a sentirse fatal, el equilibrio interno, etc.

En definitiva, Chica cósmica es un libro que dice bastante en sus menos de 200 páginas. Tiene una protagonista que llena las escenas, está escrito con un estilo muy cuidado y rico en metáforas, del que gusta releer algunas frases, y presenta una historia interesante que sube muchos enteros hacia el final, cuando cobra otra dimensión. Es una lectura muy recomendable.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Ready Player One, de Ernest Cline

Mi generación nunca había conocido un mundo sin Oasis. Para nosotros se trataba de mucho más que de un juego o de una plataforma de entretenimiento.


Portada del libro "Ready Player One", de Ernest Cline

Editorial: Ediciones B

Fecha de edición: 2011

Páginas: 464

Precio: 18€ papel / 7.99€ ebook

ISBN: 978-8466649179



¿DE QUÉ VA?
Oasis es el entorno virtual creado por una empresa de videojuegos. Wade Watts es un joven que vive en el año 2044 y que escapa de la triste realidad de su día a día en Oasis. Cuando se conoce la competición que el creador de Oasis, James Halliday, ha creado y su recompensa, Wade es uno de los que se embarca en la aventura.


¿QUIÉN LO ESCRIBE?
Ernest Cline es un escritor estadounidense. Es conocido por sus novelas Ready Player One (2011) y Armada (2015).


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Pues me ha parecido una obra extraordinaria que me ha durado apenas dos días. Ready Player One tiene mucho dentro. Es un mundo dentro de otro con mil cosas añadidas de otras épocas. Es alucinante.

Esta novela es una distopía por la ambientación que tiene. Un futuro donde los recursos energéticos son muy escasos ya y el planeta está dando lo último que tiene a una humanidad que no para de exprimirlo y exigirle más. Habría sido un tema donde ahondar y se ha perdido una oportunidad aquí, pero no era la temática ni la intención de esta obra, que ha virado por otro camino muy distinto.

En ese mundo distópico hay una realidad virtual que sirve de vía de escape para la gran mayoría de las personas. Un mundo lleno de mundos y de opciones donde con un avatar cualquiera puede reinventarse y vivir una vida paralela siendo otra persona. Esa realidad virtual no es sólo recreativa, sino que abarca incluso varias parcelas de la vida, como la educación.

La historia en sí es una en que un personaje va creciendo poco a poco y se encuentra dificultades en su camino hacia la búsqueda del tesoro (una estructura clásica). Pero está muy bien revestida y justificada. A pesar de lo mucho que tiene que describir y de la enormidad de lo que describe no pierde el ritmo y sorprende en cada momento. Se vuelve adictiva y quieres saber lo que pasa a los personajes en cada momento. Parece algo increíble cuando hay un mundo totalmente nuevo que describir.

Lo que sube el nivel de Ready Player One y la hace un regalo son las miles de referencias a la cultura de los ochenta que tiene. Tanto a nivel de películas como de videojuegos y música. Las he disfrutado y mucho, me han hecho recordar y revivir cuando aparecían mencionadas. Creo que igual alguien que no las conozca se pueda perder o vea un montón de datos que le dicen poco. Aún así le queda una buena historia de acción con la que disfrutar. Pero si se acerca a investigar, le servirá para descubrir una parte de la historia reciente. Desde luego, para cualquier friki, geek o aficionado en general a los ochenta, el libro es un regalo.

No puedo más que recomendarlo y alegrarme de haberlo leído antes de que la película esté en cines, porque he podido disfrutar la historia sin spoilers y sin saber bien qué me iba a encontrar. Animo a cualquier lector a asomarse a sus páginas y a «echar una partida».

lunes, 28 de agosto de 2017

Suiiki, de Yuki Urushibara

Siento como si estuviera sumergida en un lago apacible, calmo, cristalino. Aún así, no deja de ser un lugar solitario. ¿Despertaré también en este lugar cuando llegue la mañana?


Portada del cómic "Suiiki", de Yuki Urushibara

Editorial: Milky Way Ediciones

Fecha de publicación: 2016

Páginas: 250 (tomo 1), 246 (tomo 2)

Precio (por tomo): 8€

Nº tomos: 2




¿DE QUÉ VA?
Suiiki es un seinen cuya protagonista es una niña que pertenece a un club de natación. En uno de los entrenamientos, debido al calor abrasador, la chica sufre un desmayo que la llevará a un viaje onírico donde descubrirá una aldea llena de secretos del pasado.


AUTORA
Yuki Urushibara es una autora de cómic japonés, conocida sobre todo por su obra Mushishi, por el que recibió en 2003 un premio a la excelencia. Sus obras han sido publicadas en España: Mushishi (Norma Editorial), Filamentos (Milky Way), Suiiki (Milky Way). 



¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Suiiki es sensibilidad, nostalgia, delicadeza y también agua. El elemento líquido está muy presente, sobre todo en el primer tomo. Se respira agua por casi todas sus páginas y casi se llega a sentir. Es curioso cómo la autora es capaz de hacer tan notable este elemento, no ya sólo a partir de su excelente forma de dibujarlo, sino de la importancia que tiene en la historia.

La sensibilidad y la nostalgia vienen de la mano de sus personajes, que empiezan en lo más cotidiano para ir poco a poco desmadejando ese ovillo que son sus vivencias pasadas y en el que se mezcla la vida de la hija, la madre y la abuela. Cada una tiene algo que aportar al puzzle y cada cual vive con melancolía aquellos tiempos que se enterraron en el olvido por no ser agradables. El paseo por las páginas de Suiiki es una redención con el pasado, una cura en que las protagonistas se reconcilian con esa parte de ellas que querían dejar atrás.

Es increíble cómo en sólo dos tomos Yuki Urushibara es capaz de dar profundidad a los personajes y presentarnos una historia con cierto grado de complejidad. Dejando quizás más de lado el arco argumental de la actualidad, que aquí sirve sólo de hilo conductor y para revelar algún secreto, el pasado nos viene en forma de flashback donde los personajes a veces recuerdan y otras reviven en un mundo onírico hechos que, en el caso de la niña, irá conociendo a la par que el lector.

Dibujo interior del cómic "Suiiki", de Yuki Urushibara
El dibujo en cuanto a paisajes está muy cuidado e invita a pararse en los detalles que ofrece. Es de los mejores fondos sobre naturaleza que he encontrado. En cuanto a los personajes, sin embargo, no me ha terminado de gustar. Sin ser malo (que no lo es), ocurre que a veces no hay una caracterización diferenciadora grande entre un personaje y otro y, sobre todo en planos cortos, a veces se pueden confundir (aunque los diálogos nos ayudarán a que esto no pase). Otra cosa que he percibido es que en algunas viñetas hay demasiada trama para mi gusto (las preferiría "más blancas" y "menos grises"). Aún a pesar de lo mencionado, repito que el dibujo es bastante bueno.


Suiiki es una historia que deja poso, que se recuerda tras la lectura y que no puedo más que recomendar. A mí me ha hecho echarle el ojo al tomo único de historias cortas que también hay publicado por parte de Milky Way y de reojo también estoy pensando en Mushi-shi, una serie ya más larga (10 tomos) que está siendo muy alabada tanto en su versión manga como en anime.

lunes, 21 de agosto de 2017

El cielo es azul, la tierra blanca, de Hiromi Kawakami

No dependía de su compañía, pero cuando estaba con él me sentía más completa. Era una sensación curiosa, como si me hubiera comprado un reloj nuevo y no quisiera quitar el plástico adherente que protegía el cristal.


Portada del libro "El cielo es azul, la tierra blanca", de Hiromi Kawakami
Editorial: Alfaguara

Fecha de edición: 2017

Páginas: 216

Precio: 17.9€ papel / 7.6€ ebook

ISBN: 978-8420423883




¿DE QUÉ VA?
Esta es la historia de una mujer que un día por casualidad se encuentra en una taberna a la que va a comer con su profesor del instituto. En base a sucesivos encuentros en la misma taberna y otros lugares, se va forjando entre ambos una relación en la que llegan a complementarse y completarse mutuamente.


¿QUIÉN LO HA ESCRITO?
Hiromi Kawakami es una autora japonesa más leídas y galardonadas en su país. Algunas de sus obras son Abandonarse a la pasión, Algo que brilla como el mar, El señor Nakano y las mujeres, Manazuru y Los amores de Nishino.


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
No cabe duda de que la literatura asiática tiene como elemento principal (seguro que hay muchas excepciones, pero por lo general es así) una cadencia distinta, un ritmo más pausado, más atento al entorno y al detalle. Este libro cumple con ello.

Esta es una historia de un acercamiento entre dos personas que se encuentran algo deshubicadas, en una soledad que es muy común por Japón. Allí, a pesar de ser unas islas con gran densidad de población, se da mucho la individualidad, el ir a comer, a pasear, a comprar o a tomar una cerveza en solitario. Los personajes de este libro se encuentran por casualidad en una taberna y se reconocen porque se vieron hace años. A raíz de eso empiezan a acercarse.

Pero es todo de forma tranquila, pausada. Es, además, la forma en que necesitan ambos. Pequeños cambios. Me ha recordado en cierto modo a la parte de El Principito en que el mismo principito domestica al zorro. Se da ese estrechamiento a pequeños sorbos en la relación hasta que uno se acostumbra a la presencia del otro. Es así como ocurre con la joven protagonista y el hombre con el que va compartiendo momentos, conversaciones y bebidas. Primero coinciden, luego se buscan y, cuando los sentimientos empiezan a emborronar y las cosas no están claras, se alejan para tomar perspectiva y darse cuenta de en qué se están convirtiendo.

Es esta una gran historia de amor. Bastante bonita y delicada, pero no una al estilo de las novelas romántico-eróticas a las que estamos acostumbrados. No hay situaciones locas o extremadamente divertidas, grandes confusiones al estilo comedia americana, ni peleas antológicas con su correspondiente reconciliación. Aquí, si bien hay fuertes sentimientos, todo pasa más desde el interior de los personajes.

Ellos mismos van notando los cambios en su interior. A veces los aceptan, otras se intentan rebelar contra ellos. Pero sin grandes escándalos. Con el paso de las páginas llegas a apreciar el cariño que surge entre los protagonistas. Son muy distintos vistos desde fuera. Poco podrían tener en común. Sin embargo, son dos solitarios sin remedio. Por eso nadie más puede entenderlos tan bien, nadie sabe darles su espacio y a la vez ganarse un hueco en sus corazones.

Otro elemento curioso de este libro es la gran cantidad de comidas japonesas que describe. Sirve, sin duda, para acercarse a su gastronomía ya que, la mayoría de las veces, los personajes coinciden en tabernas y quedan para comer. Sin entrar en grandes detalles ni en explicaciones aburridas, se mencionan tantas comidas que es imposible no sentir curiosidad e investigar un poco sobre esos platos que con tanto gusto comen los protagonistas. El elemento de la naturaleza y el clima, aunque en menor medida, también está presente y es usado por la autora de forma muy inteligente para crear atmósfera y como apoyo a la descripción de los sentimientos.

Concluyo diciendo que El cielo es azul, la tierra blanca es un libro de los que hace falta leer a veces. Uno para tomar pausa, respirar tranquilo y dejarse llevar por las imágenes que evoca y los grandes cambios que se dan sin que apenas se note. Esos que cambian a las personas.


lunes, 14 de agosto de 2017

Los gorilas ninja del rey Zilla, de Ana Morán Infiesta

¿Salvar a la animadora? ¿Qué puta mierda es esa? Son las animadoras quienes salvan al mundo.

Portada del libro "Los gorilas ninja del rey Zilla", de Ana Morán Infiesta


Editorial: Autopublicación

Fecha de publicación: 2017

Precio: Gratis

¿Dónde conseguirlo? En el blog de la autora




¿DE QUÉ VA?
Una avioneta se ha estrellado en la isla gobernada por el rey Zilla. Sus ocupantes están a recaudo del monarca. Aunque no debería de haber hostilidades, el gobierno decide enviar al comando Gabek, formado por animadoras, a traer de vuelta a los ocupantes de la avioneta.


¿QUIÉN LO ESCRIBE?
Ana Morán Infiesta es una escritora pulp especialista el puteo integral de personajes. No le importa si estos viven sus aventuras en extraños planetas, como en Pesadilla en oro (Pulpture); el Salvaje Oeste, Infierno de Plata (Dlorean); en oscuros reinos de fantasía, Tiempos de alianzas (Pulpture); o en entornos de realidad virtual, El juego de Lax (serial digital de Ronin Literario). 
Además, con la complicidad de Action Tales y armada con dos series regulares, ha osado pervertir a los dioses del Olimpo (Olimpo Renacido) y poner en aprietos al Amo de la Oscuridad (La Sombra). 
Cuando las estrellas se alinean, actualiza su blog Historias desde la cueva.


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Antes de nada: ¡¡lectura gratis!! Remarcar que cualquiera puede descargarse esta historia desde el blog de la autora. Totalmente legal, totalmente gratis y totalmente disfrutable. No hay excusas.

Esta historia es una locura salida de la mente de Ana Morán. Y lo bueno es que es una locura hecha para pasárselo bien. Sin ninguna otra intención que retarse a sí misma a escribir una historia con gorilas ninja y animadoras. Y cuando alguien que escribe disfruta con lo que hace, eso se traspasa al texto y, por ende, al lector.

Mutantes, animadoras guerreras, gorilas ninja, espadas, pistolas, balas, acción... todos estos son ingredientes que forman parte de la historia que sirve como presentación al Comando Gabek. Habrá más publicaciones sobre estas protagonistas y su mundo (a fecha de publicación de esta entrada, hay una segunda parte escrita por Raúl Montesdeoca) pero, de todas formas, Los gorilas ninja del rey Zilla se puede leer de forma independiente. Es autoconclusivo y todo queda cerrado (¡que no hay excusas para no leerlo!).

Hay protagonistas con personalidades muy marcadas, que llenan las escenas y divierten por su uso de la ironía y su forma de afrontar las dificultades, llegando casi a la banalización, aunque las estén pasando canutas. Además, aunque sean animadoras, no son las típicas que nos vienen a la cabeza. Son muy distintas entre sí y de todo tipo de raza y condición. Aunque a la vez, tomando distancia y viéndolas como conjunto, funcionan bien y se complementan.

Quizás en esta historia, al ser corta y servir de presentación, es algo más confuso el inicio, donde se nos presentan a las protagonistas. A mi particularmente me cuesta aprenderme los nombres y cada miembro de Gabek tiene el suyo real y un sobrenombre, con lo que me lié un poco. Pero conforme todo avanza, se va aclarando y te vas haciendo con cada personaje y su forma de ser.

Acción y diversión. Un toque de locura, ironía y alguna que otra magulladura en el camino. Es lo que promete y cumple muy bien este grupo de animadoras.

Se me ha hecho corto. Las animadoras terminan su misión, tienen su charla final y yo me he quedado en plan "vale, pero ahora vamos a por otra misión, a patear más culos". Hay potencial en este grupo, historias por desarrollar y aventuras que pueden vivir. Se dan pinceladas de todas ellas, pero incluso se pueden sacar historias donde se ahonde en sus pasados y en sus relaciones entre si. Pero claro, el Comando Gabek no ha hecho más que nacer. Veremos a ver qué recorrido tiene. Esperemos que sea largo.

lunes, 7 de agosto de 2017

Mujer sin hijo, de Jenn Díaz

Aun así, no se atrevió a deshacerse del brazalete negro que debían llevar las mujeres fértiles y sin hijos, por si acaso debía pasar algún control rutinario y descubrían que se lo había quitado sin estar embarazada.


Portada del libro "Mujer sin hijo", de Jenn Díaz

Editorial: Jot Down Books

Fecha de publicación: 2013

Páginas: 175

Precio: 15€

ISBN: 978-8494093999




¿QUIÉN LO ESCRIBE?
Jenn Díaz es una escritora española, colaboradora en revistas como Jot Down, Granite & Rainbow y el blog «Mujeres» de El País. Ha publicado varias novelas, tanto en castellano como en catalán. Algunas de ellas son Belfondo (2011), El duelo y la fiesta (2012), Es un decir (2014) y Mare i filla (2015)


¿DE QUÉ VA?
Mujer sin hijo cuenta la historia de tres mujeres que, por una u otra causa, no tienen hijos. Sufren por ello, ya que viven en un estado distópico donde el gobierno las presiona e incluso la sociedad las convierte en delincuentes si no cumplen con el Plan de Repoblación Nacional.


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Mujer sin hijo es un libro que no puede dejar indiferente. Remueve, inquieta y, sobre todo, incomoda. Incomoda mucho por el retrato que hace, por esa distopía que, por un momento, puedes pensar que no está tan lejana.

La historia, aunque tiene un hilo conductor, está dividida en tres partes. Cada una presenta a una mujer sin hijo desde un punto de vista distinto, con unas circunstancias particulares. No son simplemente tres mujeres que no puedan tener hijos o tres mujeres que no quieran. Cada cual arrastra su historia y su forma de afrontarlo conforme a la sociedad en la que viven.

Jenn Díaz además, ha sabido elegir un tono donde en muchas ocasiones habla desde el sentir o el pensar de alguno de sus protagonistas, pero otras veces el tono es algo neutro, aséptico, distópico. Hay cosas que se describen y se muestran tal como son, porque son así en el universo donde transcurre la historia, y no se cuestionan, sino que se aceptan y ya está. La autora ha tenido la habilidad de no tomar parte, de no posicionarse a través de la narración, sino de darnos a conocer lo que sucede tal y como es. Esta forma de narrar aumenta la inmersión en la atmósfera y a la vez deja una sensación de incomodidad al lector, a quien le toca el papel de elegir bando y que quiere rebelarse y protestar.

La lectura da para pensar mucho y en profundidad. No diría que es una lectura feminista pero, curiosamente, tras terminarla, el lector sí que puede sentirse feminista. Por un movimiento de rechazo a la distopía que lee. Porque es imposible no rechazarla (o eso espero).

Aparecen varios personajes pero podríamos decir que la protagonista es Rita y, aunque al principio conectemos mucho con ella y acapare nuestras simpatías, capítulo a capítulo va saliendo su otra cara más oscura. Es víctima (como todas las mujeres en esta distopía), pero eso no la hace buena persona. Aunque luego piensas qué harías tú en su lugar, si no perderías también el norte en ocasiones.

Hay temas escalofriantes. Como el usar a parte de la población (las mujeres) para que toda la sociedad esté mejor (¿por qué no nos da escalofríos esto en nuestro mundo? ¿Por qué habrá que exagerarlo?). Dejar a un lado el pensamiento de que son personas, y sólo considerarlas así si tienen descendencia, si son "útiles" (la utilidad que el gobierno ha decidido que vale). ¿Cómo puede una sociedad hacer infeliz a parte de ella (concretamente la mitad) para ser mejor sociedad? ¿No es una contradicción en sí?

Choca también el hecho de que una pareja se separe porque no haya hijos. Sin importar si se quieren, si de verdad están enamorados. Lo que tiene importancia es no tener problemas con las autoridades. Pone sobre la mesa incluso el tema del aborto y de los anticonceptivos (prohibidísimos). ¿Y la decisión en sí sobre ser madre? ¿Cómo imponer eso, qué se debe sentir? Mujer sin hijo plantea tantas cosas que es más una historia de terror. El mismo terror que sientes al comparar con la actualidad.

Creo que este es un libro necesario. No sólo por leer una historia diferente y ya está. Pienso que es imposible quedarse ahí, sin más, y no rascar más allá y hacer autoexamen de conciencia como sociedad y darse cuenta de que por cada pasito pequeño que se da hacia la igualdad, quedan dos mil cosas más que hacer. Porque son más de dos mil años de desigualdad. Bastantes más.

lunes, 31 de julio de 2017

Jack vuelve, de Vidal Fernández Solano

Entonces un rayo desgarró el cielo nocturno. Durante un instante, una oscura silueta se dibujó en el cristal contra el que chorreaba la lluvia.


Portada del libro "Jack vuelve", de Vidal Fernández Solano
Editorial: Ediciones Rubeo

Fecha de publicación: 2017

Páginas: 244

Precio: 15€

ISBN: 9788494662560




¿DE QUÉ VA?
(de la contraportada)
Londres, finales del s.XIX. Un grupo de jóvenes aristócratas, ávidos de experimentar emociones, asisten a una sesión de espiritismo. Pero las cosas no saldrán según lo previsto y de forma inesperada convocarán al maligno espíritu del destripador. A partir de ese momento, los crímenes comenzarán a sucederse de nuevo en una escala de terror y sangre. Pero... ¿en qué momento se gestó el monstruo?


¿QUIÉN LO ESCRIBE?
Vidal Fernández Solano es Licenciado en Económicas. Comenzó a escribir a edad temprana, pero no fue hasta 2011 cuando decidió compartir su obra y, poco después, comenzaría a publicar relatos en distintas antologías como Epic (Tyrannosaurus Books), en la antología Steampunk-Gaslamp (Planes B), en las recopilaciones de relatos históricos del Concurso Hislíbiris, entre otros. Su primera novela, Molobo, fue publicada en 2013. Le seguiría Ecos de gente muerta y otros relatos, en 2015 y Jack vuelve, en 2017, con la que se alzó con el primer premio en el III Certámen internacional de Literatura Fantástica y de Terror "Dagón".


¿QUÉ ME HA PARECIDO?
Este libro me ha durado dos días. O dos días y unas horas si contamos que lo empecé una noche, antes de ir a dormir. Puede que eso de una medida sobre si me ha gustado o no. Aunque tampoco es una buena medida, ya que hay libros más ligeros que otros y no por ello los segundos son peores.

Estoy pensando, y aún me sorprende, que a pesar de ser un libro que no juega nunca al engaño, consigue enganchar, crear tensión y mantener el interés en todo momento. Lo digo porque se titula Jack vuelve y porque en su sinopsis ya se nos dice que va de unos jóvenes que despiertan al espíritu de Jack el Destripador. Sabemos desde el primer momento que habrá muertes e incluso sabemos quién será el asesino, ¿cómo es posible que aún así el libro logre sorprender y mantener el interés durante su lectura?

Pues es gracias a la mano del autor. Vidal Fernández ha sabido coger la historia del famoso asesino y darle una vuelta de tuerca. Nos sumerge en las mismas calles de Londres y vuelve a sembrar el terror con el mismo personaje. El lector ya sabe quién es, pero los demás personajes están tan bien perfilados que llegas a involucrarte con ellos. Pero es que, además, también hay sorpresas para el lector.

La historia montada alrededor de Jack y su vuelta en forma de espíritu, pudiera parecer casualidad, pero casi nada lo es en este libro. Incluso la identidad del destripador será algo importante. Todo queda justificado en unos sucesos que poco a poco se nos irán destapando y contribuirán a que queramos seguir pasando páginas sin parar.

En esta ocasión, no sólo se trata de una novela de terror (tiene todos los ingredientes: un asesino, que además es un espíritu, víctimas sorprendidas en callejones y asesinatos sangrientos, además de misterios alrededor de las figuras de asesino y víctimas), sino que también tiene elementos del género negro (la investigación de la policía tiene importancia, e incluso alguno de sus integrantes serán protagonistas importantes en la historia), ambos bien encajados en una atmósfera londinense de finales del s. XIX muy bien conseguida.

Jack vuelve es una obra que, si bien presenta sus cartas desde el principio, nos invita a la lectura guardando otras con las que consigue sorprendernos y hacer que pasemos de un capítulo a otro sin dar apenas un respiro. Sin duda lo recomiendo.